viernes, 18 de junio de 2010

Sigo maravillándome con la maleabilidad del universo


Siempre he sido de quejarme mucho. Claro que me gustaría pensar que es un rasgo del carácter inconformista, la mirada crítica de la inteligencia subdesarrollada, una manera realista de ver el mundo. Pero me temo que no es más que un sobrecrecimiento de la importancia del propio yo en busca del victimismo teatrero unido a la visión pesimista. Y me pregunto, como me habéis soportado todos estos años.

Dijo Umbral, sí, sigo fiel a mi querido Umbral, que el universo no existe hasta que no lo pronunciemos. Flota suspendido en las intuiciones, sombras, incertidumbres y, solo al verbalizarlo, toma forma y se solidifica. Quejarse es una forma de dar vida a la negatividad del universo que se vuelve en contra de sus propios creadores.

Tomemos la iniciativa, seamos los creadores del positivo. Cuando los malestares nos abrumen sigamos viviendo sin darles la oportunidad de nacer verbalmente. Y puede que la inercia del sabio cuerpo nos retorne a la salud. Cuando los bloqueos creativos nos estanquen, sigamos creando y del hábito renacerá la belleza de la expresión. Cuando las tristezas nos invadan, sigamos sonriendo y la positividad fingida nos devolverá las carcajadas sinceras.

El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional.

Pensar, pensar

"Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar, necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte."

Los últimos pensamientos de José Saramago. Ha sido un honor leerle, maestro

jueves, 17 de junio de 2010

Sobre los derechos de autor



Dice mi madre que mi gen de la escritura es suyo.  Como si fuese posible heredar una mirada, una idea, un gesto, una manera de ser. Dejémonos de felicitarnos por la inteligencia de los hijos, por la hermosura de la pareja, por la bondad de los amigos. Felicitémonos por haber decidido tenerlos. 

miércoles, 16 de junio de 2010

Porque nunca seré una budista oficial


Cada quince días se celebra en el templo la ceremonia de la luna llena o luna nueva. La asistencia es voluntaria pero siempre aplaudida. La verdad es que las ceremonias budistas me hechizan con su belleza. Son muy hermosas, mística combinación de exóticos instrumentos y angelicales voces de las monjas unidas al ritmo de las oraciones recitadas me ponen los pelos de punta. 

Pero llevo tiempo sin asistir después de que una monja asesino mi admiración por el budismo con una frase. Me dijo si podría colocarme en la segunda fila porque la primera estaba reservada solo para los hombres. 

Vaya sopapo cultural. Yo, nacida en las estepas libres de la jerarquización por sexos, me ví relegada a la segunda posición en un tempo buddhista, un templo del culto a la razón. Indignada, pregunté más tarde como era posible que una filosofía, basada en el rechazo a las formas en beneficio del contenido, diese tanta importancia a las mismas. La respuesta me indigno más todavía. Me dijo que existían dos verdades, una del budismo y otra del mundo. Y por supuesto, la última prevalecerá siempre porque es la que paga las facturas de los inciensos, estuve pensando para mí misma. 

La verdad del budismo es individualista y agnóstica. Cada uno debería tener una práctica personalizada de la misma, mientras se instale la razón como el único todopoderoso. La verdad del mundo es gregaria, subjetiva, emocional e ignorante. Y mientras la verdad del mundo domine el pensamiento de la humanidad yo me mantendré al margen. 


domingo, 13 de junio de 2010

Sobre la agresividad



Hace poco, rememorando mi glorioso pasado veterinario, me he acordado sobre una conferencia de etología a la que asistí en Barcelona. El tema que trataban era la agresividad y su origen.
Existen dos escuelas que se basan en distintas teorías sobre el origen de la agresividad en el comportamiento animal. Me corregirán los expertos si me equivoco, pero creo recordar que una de las teorías atribuía el comportamiento agresivo a la falta de la jerarquía clara establecida entre el perro y los miembros de la familia. Mientras la otra instalaba la frustración como el elemento desencadenante de la agresión. Lo que recuerdo perfectamente es el experimento que mostraba la segunda escuela como la prueba.  A mí me convencieron a la primera.
Se coloca una paloma junto a la otra en una jaula con una palanca incorporada. Al presionar la palanca los granos del pienso caen a la jaula. Una de las palomas enseguida descubre el truco y se pone hasta el moño del pienso, probablemente, rezando y dando las gracias al dios todo poderoso que le suministra la comida por ser buena. Pero dejemos las creencias religiosas de la ignorante paloma aparte. Lo que nos interesa es que pasan así varias semanas de prosperidad y un día los científicos deciden parar el suministro de la comida.
Y adivinad lo que hace la paloma al presionar la palanca y no recibir la comida…
No, no se pone a confesar los pecados. Ataca a la otra paloma!!! La frustración, fruto de las expectativas no cumplidas, vuelve agresiva a la paloma.
El experimento me ha marcado para toda la vida. Ahora, cada vez que tengo un mal día y me entran ganas de destrozar cosas, gritar a los vecinos, maldecir a los viandantes, discutir con la pareja, paro, me acuerdo de la paloma y sonrío a pesar de todo.

viernes, 11 de junio de 2010

Sobre la flexibilidad


El chino es uno de los idiomas más simples, gramáticamente hablando. No hay tiempos, no hay géneros, no hay formas de subjuntivo, no hay artículos. Su complicidad consiste en los tonos. A pesar de que las palabras nunca tienen más de 5 letras, se crea la variedad semántica añadiendo tonos. Son cuatro en total y una misma palabra tiene cuatro significados completamente distintos dependiendo de su posición. Un simple ma, puede significar el caballo y la madre. Así que más vale que te esmeres en la correcta pronunciación si no quieres quedarte sin la cena. 

El tesoro de esta lengua está en su flexibilidad. El orden de las palabras no es fijo en absoluto, se permite cualquier variación. Y esta misma variación añade matices y suplanta la simpleza gramatical. Es allí donde reside la belleza de su poesía. Pero todavía estoy a años luz para percibir una milésima parte de ella. 

La semana pasada les escribí a mis masters hablándoles de los beneficios del deporte y incitándoles a su práctica. Sedentario no es el termino correcto para la vida que llevan, están echando raíces en su despacho. 

Hoy he recibido la lección más grande sobre la flexibilidad. Mis masters han pasado la tarde jugando al bádminton! Ajenos a la ridiculez de sus movimientos entorpecidos por la toga y la falta de práctica, disfrutaban como enanas corriendo detrás del volante. 

La flexibilidad crea la belleza del lenguaje, la poesía, y la belleza de la mente, la sabiduría.

La próxima vez que los miedos, los prejuicios, los debo y que dirán interfieran en la objetiva mirada sobre una propuesta, tendré en la mente la imagen de las monjas budistas jugando al bádminton.

jueves, 10 de junio de 2010

Sobre las relaciones



Que tienen en común Spike Jonce y una monja budista? Como llegan esas dos personas con un origen, una formación y una experiencia vital completamente diferentes a una misma idea?  Se me erizan los pelos ante la evidencia de la universalidad y la omnipresencia de la sabiduría.
 “Uno es lo que ama, no lo que le ama”. No se puede definir de una manera más fina y más deliciosa una idea como lo hace el protagonista de “Adaptation”. Las monjas no afinan tanto en las formas pero comparten el contenido. “Las relaciones humanas deben ser un círculo que empieza y se cierra sobre el  punto, tú mismo.”
Ambos dan la vuelta al concepto de las relaciones humanas. La capacidad de sentir amor, afecto, confianza es un valor y un merito propio y, por lo tanto, el receptor queda relegado a una posición completamente pasiva. Su reacción es irrelevante.  El desamor, la traición, la falta de afecto, las expectativas incumplidas solo resta el valor a quien rechaza.
Los que poseemos la capacidad de dar siempre salimos ganando.

domingo, 6 de junio de 2010

Sobre las naranjas



Siempre se ha dicho que hablar con uno mismo es de locos. Esa serie de afirmaciones siempre me ponen alerta. La sociedad tilda de locura todo lo que nos hace sobresalir de la normalidad. Y su juicio negativo es la mejor directriz para seguir viviendo en la locura.
Pero como se habla con uno mismo? Cuál es el mecanismo? Quien pregunta y quien responde? El concepto roza esquizofrenia. Y al mismo tiempo es tan complejo que da vértigo.
La mayoría lo hacemos sin ser consientes de ello, ya sea por prisa o por vagancia. Y es en la inconsciencia donde se esconden trampas peligrosas que hacen que la conversación no sea sincera a veces. La inconsciencia hace vago al ese oponente imaginario y permite auto adulaciones, prejuicios, interferencia de los sentimientos, justificaciones injustificables.
Sentarse, en silencio y con tiempo, y preguntarse “Que tal estas?”, “Que piensas?”, “Que sientes?” y ser valiente para afrontar la respuesta es una de las experiencias más enriquecedoras que he experimentado. Es cuando encuentras que ya no eres la media, que pasas a formar una naranja completa.

viernes, 4 de junio de 2010

Sobre la belleza


Toda la idea del budismo está basada en liberar la humanidad del sufrimiento. En versión resumida, si eliminamos los sentimientos desatados, la idea de la permanencia de las cosas, las pasiones, las dependencias de cualquier índole, obtendremos la tan deseada felicidad para siempre. Y yo me pregunto, que futuro aguarda a la humanidad sin el sufrimiento?


Desde siempre el sufrimiento, la frustración, el descontento han sido las fuerzas motivadoras del progreso. Podrá la felicidad asumir ese sufrido papel y guiarnos hacia glorioso futuro? O, en cambio, sumirá la sociedad en la pasividad del contento? O, puede, que el progreso no es sino una escusa para seguir expendiéndose, y solo la felicidad podrá frenar la cancerígeno crecimiento y salvar el planeta.


Sea como sea, seguiremos expandiéndose o nos estancaremos en el momento, hay un rasgo de la humanidad, inherente al estado de sufrimiento, que se perderá para siempre. La capacidad de crear. La esencia del arte esta cimentada en drama y las grandes obras están bañadas de lágrimas y lamentos de las historias de desamor, muerte, traición y soledad de sus autores. Por alguna desconocida reacción de neuronas, el sufrimiento afila la creatividad y la percepción y esculpe las más bellas creaciones de la humanidad.  Seremos capaces sacrificar la belleza en nombre de la felicidad?

martes, 1 de junio de 2010

Sobre la magia

Todos poseemos innata capacidad de hacer magia. Tenemos el poder de cambiar la apariencia de las cosas según nuestro deseo. Si aceptamos la idea de multirealidad subjetiva, aceptamos también la no existencia de una única correcta visión del mundo. Otra cosa es que nos de vértigo la inestabilidad y la efimeridad que supone.

Los más ignorantes viven en el mundo de “las cosas como son” y los fenómenos inamovibles. El mundo se vuelve más seguro, sí, pero tu presencia en él se vuelve más pasiva y limitada. Pero imaginad por un momento la infinidad de oportunidades que supone ver las cosas vacías de significado y llenarlas a nuestro criterio.

Un mal día brinda la oportunidad para poder apreciar uno bueno. La suerte es la consecuencia, no la causa de nuestro éxito. Pero su falta no es el fracaso, es una oportunidad de empezar de nuevo. La incertidumbre no es estancamiento, es un abanico de oportunidades ilimitadas. Preguntar no es de ignorantes. Cuestionad las etiquetas. Feo, lejos, mío, correcto, amor, debo, raro etc., están sujetas a las anchuras de mira. Jugad con el mundo a vuestro antojo, pero con una única condición, que gane la felicidad!